- La adaptación esta echa para niños de tercer ciclo, aunque la historia puede gustar a los demás ciclos cambiando el vocabulario de algunas cosas.
- Partes cambiadas del cuento:
> En lugar de morir la madre, muere el padre.
> Los objetos que se le entrega al personaje principal; pomo de espada, libro y una corona. Haciendo referencia en cada objeto una cualidad de su padre. Pomo de la espada representa la valentía, el libro representa la sabiduría y la corona la realeza.
> El motivo de la huida es casarse con una princesa que no quiere.
> En vez de ser tres vestidos, son tres armaduras.
> El personaje no trabaja en las cocinas, sino que trabaja en una herrería.
> La forma de como el personaje principal llama la atención de su enamorado.
> También he querido dar un enfoque distinto a la historia. Siendo la princesa quien valla a buscar al príncipe. Y siendo ella la que le proponga matrimonio.
- Partes iguales del cuento:
> La familia, sigo siendo la realeza. Porque a todos los niños les gusta todo lo relacionado con los reyes y príncipes por eso he querido mantener esa línea.
CUENTO ADAPTADO: Mil Plumas
Erase que se era, en este
mismo lugar un tiempo atrás, vivían un rey y una reina. Eran muy felices, pues
el reino les querían mucho y ellos se querían también mucho. La reina se
llamaba Lucia, era bella y muy testaruda, el rey se llamaba Leandro, era valiente
y listo.
Un buen día, los reyes
dieron una noticia que llenó de alegría todos los corazones del reino, la reina
se había quedado embarazada. La gente estaba muy contenta de la noticia e iban
al castillo a darles regalos a los reyes. La reina Lucia y el rey Leandro estaban
muy felices porque por fin iban a tener
un heredero.
Cuando hubo pasado nueve
meses, Lucia dio luz a una niño con pelo rubio y ojos verdes, como los de su
madre. Los reyes la llamaron Jaime. El príncipe Jaime pasaba casi todo el tiempo
en brazos de su madre, ya que el rey Leandro se puso muy enfermo y estaba
siempre en la cama con los médicos.
Cuando apenas pasaron
unos días del nacimiento de Jaime, el médico comunicó a la reina Lucia que el
rey estaba muy enfermo y moriría en unos días. Leandro escribió una carta a su
hijo y la guardo en una caja junto con tres objetos, los cuales eran; el pomo
de una espada, un libro y la corona del reino. Pidió a su esposa que se lo
entregará cuando fuese más consciente de lo que era. También pidió que cuando
Jaime fuese un hombre le buscará una esposa para que el reino no fuese débil,
pues debía haber siempre un rey y una reina. Pocos días, el rey Leandro murió.
Jaime heredó la sabiduría
y la destreza de su padre, montaba muy bien a caballo, era rápido y ágil, le
gustaba estar siempre jugando en el patio de palacio a los héroes.
Cuando hubo cumplido los
quince años, Lucia llamó al príncipe Jaime y le entregó la caja que su padre
quería entregarle. Allí estaba todo, la carta, el pomo de la espada, el libro y
la corona. También le contó que se tenía que casar con la princesa del reino
vecino. Jaime, como todo el mundo, sabía que la princesa del pueblo de al lado
era muy bella, pero era mala, trataba muy mal a la gente y maltrataba a los
animales. Jaime se negaba, pero su madre no cambiaba de opinión, le dijo que
cuando cumpliera los dieciocho años se casarían.
Cuando Jaime cumplió los
18 años, La reina Lucia mando una carta
al país vecino, para hacer oficial su casamiento. Jaime, pidió a su madre, como
regalo de novios, tres armaduras. Una de color negro como la noche, otra de
color azul como el cielo y la última de color blanco como la luna. Su madre
mandó hacer las armaduras para su hijo, y en 15 días las tres armaduras estaban
relucientes y listas.
Pocos días antes del
casamiento, Jaime le pidió un último
regalo a su madre, su regalo de bodas. Quería una máscara que tuviera todas las
plumas que existieran. Jaime tenía la esperanza
de que no pudiera hacerla, pero su madre mando a todos los cazadores por todo
el mundo a buscar plumas y a los mejores sastres a fabricar su máscara.
A los pocos días, Jaime
recibió la máscara con todas las plumas. Y esa misma noche, la noche antes de
su boda, Jaime escapó del reino con la caja de su padre, las tres armaduras y
con la máscara puesta para que no le reconozcan.
Estuvo varias semanas en
el bosque viviendo en una cabaña y comiendo bayas y conejos que lograba cazar.
Una noche, Jaime estaba estando a la luz de una hoguera que había preparado, cuando
aparecieron unos soldados de un reino atraídos por la luz. Llevaron a Jaime al
reino. Allí le preguntaron por su nombre, él no decía nada, simplemente miraba
con la máscara puesta. Le llamaron “Sin rostro” y otros “Mil plumas”.
Como había estado cazando y comiendo las bayas dentro del reino, le pusieron a trabajar en la herrería del herrero Hugo. El herrero era amable con Jaime, pero a Jaime le daba miedo porque tenía una voz muy grave y unas manos muy grandes y fuertes. Mil plumas dormía en la misma herrería y se limitaba a encender las fraguas, y a llevar a palacio los pedidos.
Como había estado cazando y comiendo las bayas dentro del reino, le pusieron a trabajar en la herrería del herrero Hugo. El herrero era amable con Jaime, pero a Jaime le daba miedo porque tenía una voz muy grave y unas manos muy grandes y fuertes. Mil plumas dormía en la misma herrería y se limitaba a encender las fraguas, y a llevar a palacio los pedidos.
Un día, mientras mil plumas llevaba un pedido
a la iglesia, vio un cartel que informaba de un torneo de justas, se iba a
celebrar el vigésimo cumpleaños de la princesa Naia y todo el mundo se podía
apuntar. Mil plumas ya la había visto por el mercado varias veces. Era la mujer
más bella que había visto, generosa, amable, simpática, ayudaba a la gente de
su pueblo, la llamaban “la princesa de todos”.
Mil plumas pidió al
herrero poder participar en ese torneo y tras un largo rato, hasta que la risa
del herrero se detuvo, acepto la petición de dejarle apuntarse al torneo. Pero
con una condición, tenía que estar antes de que se ocultara el sol en la
herrería porque tenía que cerrar y recoger todo él solo.
Cuando llegó el primer día
del torneo, Mil plumas se quitó la máscara y
se vistió con la armadura azul como el cielo. Derribó a todos sus
contrincantes. La princesa Naia estaba sorprendida por las victorias del
caballero con la armadura roja, y cuando se quitaba el yelmo, la princesa Naia vio
el rostro de aquel caballero.
Mil plumas estaba
clasificado para la final, pero tenía que marcharse pues había acordado con el
herrero Hugo que estaría en la herrería antes de que el sol se ponga. Fue a la
tienda donde se preparaba, se quito la armadura, la guardó y se puso la máscara
de mil plumas y se fue a la herrería.
Cuando se iba a disputar
la primera final del torneo, el caballero de rojo no aparecía, asique la
princesa fue a la tienda donde tendría que estar, pero se encontró con un pomo
de una espada. Naia lo guardó y se fue a la herrería donde le atendió Hugo.
Naia pregunto si esto era suyo, pues era el único herrero, Hugo dijo que no.
Al segundo día del
torneo, Mil plumas volvió a cambiar la máscara por la armadura, pero esta vez
la negra como la noche. La princesa llevaba el pomo de la espada con ella.
Jaime también derribo a todos sus rivales hasta llegar a la final. La princesa
Naia estaba ansiosa de poder saber de ese caballero, de hablar con él, Naia
quería que ganara la final y quería estar con él en la celebración al final del
torneo.
Cuando Mil pieles vio que
el sol se ponía se cambio rápido, se puso su máscara y se fue corriendo a la
herrería. La princesa buscó al caballero pero se encontró en su lugar un libro
que Mil pieles había dejado. El libro tenía una señal de una herradura. Naia
fue a la herrería y pregunto a Hugo si el libro era suyo. Hugo respondió que
no, que él no sabía leer.
El tercer día del torneo,
Mil plumas hizo lo mismo, se quito la máscara y se vistió con la armadura
blanca como la luna. Cuando salía para enfrentarse a sus rivales veía a la
princesa Naia con el libro y el pomo de la espada. Mil pieles estaba
emocionado, la princesa se había fijado en él. Derribó a todos sus rivales de
un solo golpe. Estaba tan emocionado que no se dio cuenta de que estaba jugando
la final y de que tenía que irse. Apareció cuando dijeron su nombre para
disputar la final, todos se quedaron sin aliento, tenían ganas de verle, era el
favorito y también era el favorito de Naia. Cuando las trompetas dejaron de
sonar, los dos caballos salieron como rayos, pero Mil pieles cayó del caballo y
perdió la final. El silencio lleno las bocas de la gente y Naia sufrió al ver
que su caballero salía despedido de la montura.
En la ceremonia que se
celebro justo después del torneo, Naia no dejaba de hablar con Mil pieles, pero
aun vestido de caballero. Se enamoró de él tanto como él se enamoro de ella.
Mil pieles estaba tan agusto que tardo en darse cuenta que el sol se había
puesto hace tiempo y la luna gobernaba ahora en el cielo.
Salió corriendo y se
cambio rápido y se puso la máscara, dejo la corona en la tienda y se marcho a
la herrería.
Hugo estaba muy enfadado
porque había llegado tarde y estaba preocupado. Le dijo que terminará de
recoger, que él se marchaba ya a su casa. Entonces Mil pieles se quedo
recogiendo toda la herrería.
La princesa Naia llegó a
la herrería con la corona en la mano. Cuando entró en la herrería, vio a Mil
plumas, lo miró fijamente a los ojos, le retiró la máscara de la cara. Y vio
que era el mismo rostro que el caballero de las armaduras de color azul, negra
y blanca. Ella le dijo que sabía que le encontraría aquí, que sus ojos lo
llamaban y estaba escrito en el destino que estuvieran juntos. Estiro la mano
con la corona y le dijo que al igual que las coronas, ellos tendrías que estar
siempre juntos y que si se casaría con ella.
Naia y Jaime se casaron,
fueron felices…
FIN

Me encanta tu adaptación. Es perfecta.
ResponderEliminarDebes cuidar un poco tu ortografía... sobre todo las tildes porque un maestro no se puede permitir olvidarlas. También hay un "echa" del verbo hacer en la primera línea que araña la retina...